68. Todo es uno

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Ser un filósofo es, según Séneca, sentirse conectado internamente con todo que es vida y ser. En todas partes la naturaleza nos estrecha las manos en forma materna; pero tenemos que despertar el sentido de la naturaleza dormida dentro de nosotros: esta conciencia animada de ser uno con el árbol, la montaña, los seres humanos, los animales y las plantas. Luego la deidad nos dice de todas las cosas, todos los seres: ¡Esto eres tú mismo!

Hay, añade Marco Aurelio »sólo una luz del sol, incluso si se dispersa miles de veces por las cosas. Del mismo modo, sólo hay un Dios, aunque se manifiesta en múltiples formas, y sólo hay un alma aunque se presenta en un sinnúmero de criaturas haciendo efecto. El que reconoce lo que es ahora, el comprende y ve todo lo que ha sido siempre y lo que será para toda la eternidad. Porque todo es uno.

Todo está entrelazado por un vínculo sagrado. Por lo tanto nada es extraño para nosotros. Todo lo creado y toda creatura es unido entre sí y su objetivo es la armonía del conjunto. Ensamblado de un sin fin de cositas, existe un mundo. Un Dios penetra a todo, un espíritu es común a todos, y una perfección es el objetivo de todo.

Yo soy una parte de todo y como tal con todas mis partes similares en una interacción viva. Es por eso que yo estoy satisfecho con todo lo que me fue o me es asignado como parte de todo, pues no puede ser perjudicial para una parte, lo que es beneficioso para la totalidad. Pero la totalidad está en armonía y no contiene nada que lo haría daño.

En el sistema del mundo entero no hay nada que no sirve a la totalidad. Esto tienen todos los seres en común. Es por eso que yo no estoy haciendo nada que sería perjudicial para el bien común, al contrario concentro todo mi esfuerzo -- en respecto constante hacia mi prójimo -- al bienestar general. Sé que de esta manera mi vida fluye feliz.

Quién pone la vista hacia lo más profundo, reconoce en todas partes las huellas de la providencia divina. También los eventos accidentales se deben a la concatenación, y la interacción provocada por la providencia. La providencia está vinculada a la necesidad y lo que es útil para la armonía del universo, del cual cada uno de nosotros es una parte. Lo que es consistente con la totalidad, y lo que sirve para su bienestar, también es beneficioso para cada uno de los partes.«

Por lo tanto el sabio afirma su unidad con todos los seres vivos, y su destino como parte del objetivo de la armonía y la perfección del destino del mundo -- en el espíritu de la unidad. Y se deja guiar con buena fe del Dios en él, quien es una chispa del mar de luz de la Divinidad.

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)