63. De la muerte y las pérdidas

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Si Séneca nos exhorta repetidamente a pensar en la muerte, no es para provocar preocupación sobre la brevedad de la vida o miedo sobre el fin de la vida, sino para ayudar a ganar superioridad sobre el tiempo y la muerte.

»La muerte llega sin introducción grande, y nos hace a todos iguales. Por lo tanto tienes que prepararte para él antes, y esto significa: a prepararnos para la libertad. Porqué aquel que sabe morir correctamente, deja de ser un siervo. El joven debe tener presente la muerte de la misma manera como el anciano, porque no nos llaman según el año de nacimiento. Por esto debes organizarte cada día de tal manera como si te daría a tu vida una meta y un final.

Esto también es cierto en vista a pérdidas de nuestros seres queridos, que pueden ocurrir en cualquier momento. Se aplica en particular a la pena de una madre que perdió a su más querido. Si el destino no se deja derrotar, si el que se fue no regresa a pesar de tanto luto y dolor, debería remplazarlo con la certeza de que toda separación es sólo temporal y que uno con coraje tiene que mantener lejos todas las cosas que nuestra imaginación añade al dolor innecesariamente.

Cuando los que están de luto se entristecen por la privación de lo que amaban, deben recordar que es el pensamiento erróneo que lo atormenta. No lloramos cuando la persona es ausente mientras viven. Por lo tanto debe pensar, que el simplemente es ausente, que lo había despedido. Sí, lo ha enviado adelante de uno para atraparlo más tarde. También recuerda que ya no le puede pasar ningún mal. La muerte es la liberación de todos los males; sobre él ya no pasan nuestros sufrimientos. La muerte no es ni un bien ni un mal. Quién lo sufrió, ya no es atormentado por los temores, la pobreza, las preocupaciones sobre sus riquezas...

...Como desconocen aquellos su miseria, que no reconocen la muerte como el mejor invento de la naturaleza. Equilibrando todo; él está libre de despotismo extranjero; él es con quien nadie siente su bajeza; él hace que su mente se queda ileso y se puede incluso mantenerse poderosa. El hombre sabio ama la vida por culpa de la muerte. El considera cuánto bien hace una muerte oportuna, y a cuantos les perjudicó, viviendo demasiado tiempo.

Qué tu sabes, si al difunto lo hubiera gustado vivir más tiempo, si la muerte no fue su suerte? ¿Quién tiene condiciones tan seguras hoy que no tendría nada que temer del futuro? Todo lo humano está fluyendo allí, y ninguna parte de nuestra existencia es tan vulnerable como la más querido para nosotros. Nada es seguro, solo lo que ya ha pasado.« Básicamente viene el miedo a la muerte principalmente del hecho de que usted solo se fija de un lapso limitado de vida, nunca la vida total, verdadera. Quien se da cuenta de esto, se sabe por encima de la muerte.

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)