60. Brevedad de la vida

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

La esencialización de la vida es más que la prolongación de la vida. Sin embargo se quejan, como se dio cuenta Séneca, "la mayoría de los mortales de la naturaleza desfavorable, porque nacieron con una vida demasiado corta, ya que el período de tiempo les fue prestado se va tan rápida, que la mayor parte de la gente, en medio de los preparativos para la vida, tienen que despedirse de la vida...

En realidad, no es que les falta el tiempo, sino desperdicien demasiado de él. Incluso para lograr las cosas más grandes es lo suficientemente larga la vida si se emplea correctamente. Pero si es gastado imprudente y usado para ninguna tarea valiosa, sólo nos damos cuenta al puro final con la última emergencia que ya se ha terminado. Así es: no hemos recibido corta la vida, pero lo hemos hecho corta. Para aquellos que se ocupan de la vida económicamente, tiene amplio margen y espacio.

Porqué nos quejamos de la Naturaleza! Ella se ha mostrado generosa; solamente tenemos que utilizar su regalo en la manera correcta. Pero exactamente esto no lo hacemos: a unos la codicia insaciable los tiene atrapados, a otros la asiduidad bulliciosa en trabajos innecesarios; esto se entrega a la bebida alcohólico, otro a la ociosidad; algunos se mantienen ocupados en la búsqueda de la felicidad, otros son capturados en el descontento con su suerte, a pesar de que son ellos mismos los causantes... Así Menandro tiene razón cuando dice: >Nosotros sólo vivimos la parte más pequeña de la vida,< en su mayor parte no es vivir, solamente ser presente.

Por todas partes nos atraen los obstáculos que malgasten nuestro tiempo y eviten que nos animáramos para encontrarnos a nosotros mismos. Nadie realmente pertenece a sí mismo; el uno vive para este, el otro para aquel. Sus propiedades las cuiden para que nadie se les roba, pero cualquiera puede meterse en sus vidas. ¡Nadie distribuirá su dinero, pero su vida, su tiempo lo reparte todo y a muchos! Él lo desperdicie, como si estuviera viviendo para siempre.

Rara vez le viene a la mente, lo limitado que es su tiempo: usted lo desperdician sin reflejar, aunque tal vez el día de hoy es el último. Tienen miedo de todo como los mortales y deseos como si fueran inmortales. Allí dice uno: >Con 50 me retiraré de los negocios<, y otro: >Con 60 comenzará mi jubilación<. ¿Pero, quién garantiza que así va a ser, como ellos lo dispongan? ¿No les da vergüenza, de solamente guardarse el resto de sus vidas para sí mismos? ¡Qué tonto, querer empezar a vivir cuando ya tiene que parar!

Imprudente actúa aquel, que difiere lo que debe hacer ahora, con sabiduría sin embargo, aquel que concluye con la vida diariamente. Aquel que diariamente pone una última mano ordenadora a su vida, es el dueño y maestro de su tiempo y de la existencia, ya que su enfoque de la vida se encuentra en su interior. Desde allí observa sonriendo el paso del tiempo, del cual él se sabe superior.«

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)