47. Tranquilidad de ánimo

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Cerca de la sabiduría se encuentra la serenidad. Si no encontramos en nosotros mismos, la buscamos en vano en todo el mundo, como Séneca nos dice:

»Los primeros signos de un estado saludable de la mente es que uno ha aprendido a llegar a la serenidad y pasar tiempo con si mismo. ¿Quién quiere estar en todas partes, no se sienta en casa en ninguna parte.

Incluso Plutarco dice, que de la paz de la mente excluye cualquier excitación y ebullición desde un principio y mantiene lejano cualquier deterioro del equilibrio mental. ¿Y cómo llegar allí, que la mente siempre sigue siendo el mismo y uno puede observar su propio estado con placer que esta eutimia, esta alegría alegre, como los griegos lo llaman, no se interrumpe, pero permanece en esta serenidad? ¿Cómo eliminar la inconstancia de la mente, el hastío y el disgusto de sí mismos, la envidia sobre el progreso de otros, la ira contra el destino cruel, a adicción patológica al cambio, al fin, la inquieta huida del hombre de si mismo?

Lo mejor está aquí dice, Atenodoro en cumplir con sus tareas diarias y obligaciones profesionales plenamente. Igual lo que es lo mejor para el atleta, el refuerza constantemente de sus músculos, también para nosotros, estar en actividad constante. Un alma grande, también encuentra en el tiempo libre, en la vida privada suficiente oportunidad de desarrollarse libremente y evitar cualquier ebullición por la vida.

Además de la actividad exterior necesitamos a menudo mirar hacia adentro de nosotros mismos. Para la base más segura de la calma y serenidad del ánimo es uno mismo, y el camino más corto para llegar allí es la auto-contemplación. En segundo lugar, entonces mirar hacia aquellos para los cuales o con los cuales tenemos que actuar. A ellos como a nosotros mismos, vamos a poner la mirada escrutador, la medida de referencia, para que no se hacen cosas, que no son de conformidad con la naturaleza y habilidad de uno y de ellos.

Entonces estaremos constantemente chequeando de nuevo en que nos involucramos, y comparar nuestras fuerzas con las tareas a las que nos aventuramos. Porque siempre tiene que tener más fuerza el que mueve las cosas que el peso de la carga. Además, algunas actividades tal vez no son grandes, pero las consecuencias son de largo alcance y traen otras tareas. También fijase de no comenzar nada de lo que no se puede retirar fácilmente después.

Del mismo modo hay que actuar en la selección de sus empleados, si vale la pena el sacrificio para ellos de una parte del tiempo de tu vida -- y si este sacrificio de nuestro tiempo realmente les beneficia a ellos. Da alegría cuando vemos a ellos convirtiéndose en amigos fieles, cuya presencia nos tranquiliza. Para este propósito, es importante elegir personas que son libres de las pasiones lo más posible. Su tranquilidad también será útil para nosotros.«

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)