44. Sabiduría del camino

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Básicamente hay para los seres humanos sólo una desgracia, dice Séneca, y esto es que él ve las cosas, circunstancias y eventos como una desgracia. Y por este mismo hecho los hace desgracias:

»Quien quiere ser sabio, debe reconocer en primer lugar que todos los estados y circunstancias dependen de la disposición y de los cambios, que todo lo que le pasó a los demás, también te puede pasar a ti, y que todo es superable.

En segundo lugar, el correr de arriba para bajo que es la costumbre de mucha gente, que llenan las calles, mercados y lugares públicos, vagan sin propósito en la vida y hacen las cosas que por casualidad encuentran, en vez de terminar los proyectos que habían planeado. El que hace mucho y corre mucho, concede poder al azar sobre sí mismo.

En tercer lugar, es importante para satisfacer las exigencias de la naturaleza, servir a la mayor cantidad posible de seres vivos, si esto no es posible, servir a unos pocos, si esto tampoco es posible al quien es más cerca. Quien se hace útil para los demás, sirve a la totalidad y de la misma manera va a ser apoyado de ella. Quien se está deteriorando, no sólo daña a sí mismo, sino también a todos, a los cuales, si el habría sido mejor, pudo haber sido útil.

El hecho de que muchos mueren más pobres que cuando ellos nacieron, es su propia culpa, no de la naturaleza. Esta si podría quejarse con razón: >Yo te he creado, sin temor y el deseo, la superstición, la indecisión y todas las otras dolencias con las que se plagan, por qué no salgan al igual que han entrado!< Él ha reconocido la sabiduría que vive justo e igual descuidadamente va de allí, como nació. Pero pocos se preocupan de vivir con sabiduría, sólo se preocupan de vivir mucho tiempo, aunque todos pueden tener éxito, en vivir con sabiduría, pero nadie en prolongar su existencia por encima que le han determinado.«

Por encima de todo es, como complementa Marco Aurelio, vivir conscientemente, si quieres ser sabio:

»Vive conscientemente, el que ve el momento como el tiempo único que le pertenece a él, y se da cuenta de que es poco importante, si durante los ciclos eternos de cambio, tiene sus pertenencias más o menos tiempo a su alrededor. Incluso en la muerte se pierde sólo el momento presente, porque solo este lo tienes.

Por esto aproveche cada momento, cada hora, cada día como si fuera el último, y darle lo mejor de ti. Pero en esto to te hagas ni tirano ni esclavo de otras personas. Esta es la base de la felicidad de la vida. Así vive usted como un sacerdote: Íntimamente familiarizado con la deidad que tiene su templo en ti y que te hace capaz de cumplir su destino en su camino hacia la perfección.«

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)