41. Etapas de la perfección

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Los males de la existencia solamente se dejan combatir y vencer si nosotros mismos nos perfeccionamos en sabiduría y en el amor. Séneca divide los aspirantes en tres grupos:

El primer grupo incluye a aquellos que aún no tienen la sabiduría, pero sin embargo ya han llegado a sus proximidades. Son aquellos que ya han dejado todas las pasiones y los errores y que han aprendido todo lo que tenían que aprender en la escuela de la tierra, pero aún no fuero puestas a pruebas sus autoestimas, les falta ejercer su bien. No saben que lo saben. A pesar de que ya tienen la suerte de disfrutar de sus bienes, pero todavía no saben cómo construir encima de ellos. Ya escaparon de las enfermedades del alma, pero no de las pasiones.

Para explicar esto: las enfermedades son las dolencias obsoletas y endurecidas como la codicia y la avaricia; que una vez que han tomado posesión de la mente, han comenzado de ser un mal constante. -- Pasiones son movimientos bruscos y violentos no deseados de la mente si a menudo pasen y si son descuidados, producen una enfermedad; como un solo catarro puede desencadenar tos, pero un catarro persistente puede causar tisis. Por lo tanto, los más avanzados si son libres de enfermedades, pero todavía pueden sentir pasiones incluso aquellos que se encuentran cerca de la perfección.

El segundo grupo se compone de aquellos que sí han dejado los mayores males y las pasiones de la mente, pero sólo en la medida que todavía no están seguros si poseen la despreocupación acerca de si mismo.

El tercer grupo está libre de muchas y grandes aflicciones, pero no de todos: por ejemplo se ha desprendido ya de la codicia, pero todavía siente la ira; ya no es plagado por la lujuria, pero todavía por la ambición; ya no desean nada con pasión, pero todavía tienen miedo de una y otra cosa; desprecien la muerte, pero tienen miedo al dolor.

Es bueno para nosotros, si sólo pertenecemos a este grupo. Con un temperamento feliz y mucha perseverancia vamos a alcanzar la segunda etapa; pero incluso esta tercera etapa no debe ser despreciado. Piense, cuánto mal hay alrededor tuyo, ¿cuántos pecados se cometen todos los días, y usted verá que ya hemos logrado mucho, si no estamos entre los peores.

Pero que gloriosa recompensa nos espera si logramos a dejar por completo nuestras carencias y sufrimientos inherentes! Ni la lujuria ni el miedo nos van a tocar; no vamos a temblar ni por la muerte, ni por la suerte. Nos espera la tranquilidad y la serenidad del sabio y, después de desterrar todos los errores, la libertad perfecta: la libertad de no temer nada más y de ser el maestro completa de uno mismo.

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)