34. Resistencias despiertan fuerzas

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Todo el poder aumenta con la resistencia, dice Séneca. He aquí su explicación de esta verdad:

»Un sentimiento paternal tiene la deidad hacia los hombres buenos: ella busca a través del trabajo, esfuerzo y resistencias obtenerlo vigoroso, para que ganan fuerza constantemente. Sin resistencia relaja la virtud. La suerte fácil no aguanta contratiempos. Pero donde hay que luchar contantemente contra la adversidad, se gana una piel dura para los golpes y no cede a ningún mal; incluso, si se cayó sigue luchando en las rodillas.

Así no es un malo, lo que a primera vista parece. Lo que llamas, grosero, ilegal, una maldición, es lo mejor para el afectado, como es lo mejor para todos. Demócrito dice acertadamente: >Nadie me parece más infeliz que un hombre que nunca le sucedió una adversidad<; porque nunca tenía la posibilidad de conocerse su propio poder. Parece que el para los dioses no valió la pena para aprender de superar un desastre.

Como vergüenza lo siente el gladiador que tiene que luchar con alguien más débil. Del mismo modo lo hace el destino: se busca el más fuerte, que es de altura de él. A los otros les pasa por alto con desprecio.

Tu eres un gran hombre? ¿Cómo lo sabes si el destino no le dio la oportunidad de comprobar su virtud y tu poder? Porque quién quiere conocerse a sí mismo requiere pruebas. La virtud verdadera está pensando en su objetivo, no en su sufrimiento. Lo que tienes que soportar, es una parte de su fama.

Así que no se asustan por lo que ha enviada la divinidad como un estimulante espiritual. Cada adversidad es una oportunidad para desarrollar su fuerza interior. Pruebas de fuerza y de virtud nunca son cómodas. Si nos pega el destino queremos soportarlo: no es crueldad; es una competencia; y cuanto más la ganamos, más fuerza obtenemos. Tenemos que estar rendidos al destino, para que se acostumbre a la resistencia. Poco a poco, nos enseña cómo superarlo.

Una guía sabio nos lleva y ya ha decidido cuando entramos al mundo, cuánto será asignado a cada uno de nosotros. Pero en la vida nada sucede sin una causa. Una causa está bajo la influencia de la otra, y las actividades ya las fortunas de los individuos y de la totalidad existen juntas en un número de secuencia larga. Por lo tanto soporta todo valientemente, porque no se produce al azar, sino que es un eslabón necesario en la cadena de causas y efectos.

Para que entre un hombre al mundo, se necesita ya una suerte muy poderosa. Fuego pone a prueba el oro, la resistencia fortalece a las personas con naturalezas y actitudes inalterables a pesar de impactos adversos. Así lo enseña la vida: El que confía en sus propias fuerzas, es más poderoso que el destino.«

««    »»

© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)