25. Utiliza el presente

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

El único tiempo que nos pertenece, es el presente. Sin embargo, la mayoría de la gente vive parcialmente en el pasado -- viven con la mirada hacia atrás de la cual se alimentan o se quejan, en lugar de aprender de ella - o parcialmente en el futuro -- preparándose para vivir pronto, y de esta manera pierden lo único que es verdadero: el presente.

Incluso los muy ocupados, que >no tienen tiempo< -- ni siquiera para ganar experiencia de la parte de su vida que ya pasó - no se aprovechan del presente de manera correcta, como dice Séneca:

»Su vida ha desaparecido en las profundidades, y así, que no ayuda nada a seguir echando más, si abajo no hay nada que lo recoge y lo sostiene, por lo tanto tampoco importa la cantidad de tiempo que ha pasado, si no hay nada allí, donde se queda pegado. Pasa directo a través de las almas defectuosas y acribillados.

El presente es demasiado corto, por esto a muchos le parece como nada; porque siempre está, se precipite y se acaba más rápido que vino, y no tolera ninguna parada. Al muy ocupado entonces solamente pertenece el presente, y es exactamente este que le escapa porque se preocupa de demasiadas partes dispersas -- y entonces se queja que la vida es demasiado corta ...

...Una vida que corre lejos de tal ajetreo nunca es demasiado corto. Porque nada de ella se dispersa, nada de se deja a la casualidad nada se descuida o se regala, nada es superfluo, es, por así decirlo todo invertido con intereses. Por lo tanto no importa lo corta que sea, por aquel que no se deja robar nada de ella que ha aprendido a usar el presente, para esta persona la vida es siempre lo suficiente largo. En todos los momentos está a su disposición. Ningún momento pasa sin usar y en blanco, ni un minuto se desperdicia.«

Los pobres de tiempo, desesperados porque no tienen tiempo por causa de tanto trabajo podrían ser tiempo-millonarios si siguieran la sabiduría de Séneca. Cuando se acostumbrarán de dedicar parte del tiempo del día para relajar un momento y reflejar cuidadosamente la utilidad de sus acciones, planear y organizar el tiempo restante y llenarlo con más conciencia. Tal sacrificio de tiempo se paga dos veces: una vez se gana tiempo por su mejor utilización y por otro lado, abre nuevas posibilidades hacia una mayor felicidad. Así, se transforma un esclavo de tiempo a un maestro del tiempo, que ha aprendido a explotar toda la riqueza del presente.

Ésta persona finalmente se da cuenta de que el tiempo es, lo que él hace de ella, y que él toca la eternidad en cada instante del presente.

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)