22. Aguantar pérdidas

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Al que nunca es satisfecho, con codicia constante y buscando constantemente más, Séneca quiere recordar que toda la propiedad sólo nos fue prestado del destino:

»En realidad, toda la propiedad tanto de los ricos como de los pobres sólo son deudas -- no importa si es prestado de personas o del destino. Lo que nos llega a nosotros desde afuera: niños, honores, riqueza -- todo solamente es boato prestado. Nada de esto se queda con nosotros. Una cosa la llevan en el primer día, la otra en el segundo y es poco que nos queda hasta el final. Todo lo que nos ha dado por un tiempo indefinido, tenemos que tener listo constantemente para devolverlo sin quejarnos.

Qué locura, a castigarse a sí mismo por las pérdidas con quejas y tristeza, solo aumentamos nuestro sufrimiento! ¿Por qué lamentamos y nos quejamos? Porque no estamos preparados para abandonar las cosas, ya que las pérdidas incluso ajenos no nos hacen conscientes de que caerá sobre nosotros igual. Es por eso que una pérdida nos afecta más dura.

Sin embargo lo que ya hemos repasado mentalmente, ya no nos puede botar. ¿Quién ve el futuro con buena preparación quita la fuerza a lo malo cuando llega.

Pero por qué - me van a preguntar - tienes riqueza pero no lo aprecies? Yo no lo desprecio, así que no lo poseo, sino para que yo no lo poseo con miedo a la pérdida y para usarlo como una bendición sabio para las más personas posibles! El hombre sabio no desprecia los regalos pero no se encare de ellos. Riqueza lo aplaude como un deportista de vela el buen viento. Él sabe que el viento no le pertenece.

Así deja de envidiar o prohibir las posesiones de un sabio. La sabiduría no está condenada a la pobreza. Un filósofo puede ser rico; pero su posesión no está manchada con sangre y lágrimas y no fue robado de nadie, y su devolución es tan beneficiosa como su afluente. El sabio sabe acerca de su tarea de ayudar con sus donaciones y riquezas a la más gente que sea posible. El hacer-bien es la base del bienestar.

El sabio por lo siguiente sigue en el consejo de Epicuro: >> ¿Quiere usted, o Idomeneo, hacer rico a Phytokles, no debes aumentar su riqueza, sino disminuir sus necesidades.« La verdadera riqueza no se basa en lo que uno tiene, sino lo que uno es. Aquí dentro de él, es la fuente real y constante de la abundancia y la felicidad.

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)