20. Autoeducación

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Algunas instrucciones que van a estar aquí, se extienden a la totalidad de la vida; una pequeña parte se refiere a los años de educación. Se gana mucho si uno ya enseña al niño el arte de vivir bien, como enseña Séneca:

»Crece el espíritu, si uno no lo limita. Él se debilita por los castigos. Se levanta cuando él es alabado, y gana confianza. Para evitar que esto no se vuelva intemperancia y travesura, hay que mantenerlos en medio entre la brida y las espuelas; sólo nunca debe ser tolerado algo infame. Nunca deje al niño pedir algo con humillación, mejor dale algo extra en vista de futuros logros o promesas. En competencia con otros no deje que sea superado ni que se enoja. Usted debe preocupase que él confiaría con aquellos con los que compite, que no quiere hacer daño a nadie durante la competencia, para acostumbrarse en ganar. Dale cierto tiempo de recuperación, pero no dejes que esto se degenera a la ociosidad y la inercia. Porque nada hace un niño destemplado más fácil como una educación floja.

Para nosotros los adultos, aplica lo mismo: aquel que ha aprendido a pensar correctamente, puede soportar todo. Si la virtud una vez ha endurecido el alma, este es invulnerable desde todos los lados.

Por ejemplo, si te ha dejado la avaricia, de la cual vamos a hablar más adelante, también no te va causar problemas la ambición. Si se tome en cuenta que el placer sexual no es dado a nosotros por placer, sino para la procreación, no te va a tocar la lujuria con su aliento venenoso, cada otra avidez se te va pasar. El pensar correctamente y una buena autoeducación vence todos los debilidades y vicios al mismo tiempo. No hay evidencia más confiable de la grandeza mental, como el mantenerse sereno en cualquier circunstancia.«

Marco Aurelio secunda a Séneca, cuando llama la auto-educación la clave para la satisfacción:

»Si usted no está satisfecho con su suerte, recuerda que en todos los eventos actúa la providencia divina y que el dominio del destino es una cuestión de actitud. Si lujuria por esto o aquello te impulsa, refleja que rápido todo se cae en la tumba del olvido y que poca importancia tiene todo lo transitorio. No te disperses a ti, no te opones sino retírate a ti mismo y permanecerás libre. De esta manera compruebas tu capacidad y la medida de la auto-educación correcta.«

Esto también se aplica a lo que muchas personas viven fascinadas y torturadas durante toda una vida: la obsesión de posesiones.

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)