15. Necesidades de la vida

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Aquí, en esta vida, en la que nos encontramos ahora, es el cumplimiento de nuestras necesidades de la vida, el lugar de la felicidad. Se encuentra en nosotros mismos. Igualmente en nosotros son los obstáculos, como Séneca deja claro:

»Nacemos con una calidad muy buena si no la tratamos con infidelidad. La naturaleza se ha ocupado de que para vivir felices, no se requiere gran esfuerzo. Cualquiera puede hacerse muy feliz. Las circunstancias son de menor importancia y no tienen gran influencia en ninguna dirección. Al sabio las circunstancias favorables no lo hacen orgulloso, ni lo derriban los desfavorables. Porque él sabe que todo depende de su orientación y trata de depender principalmente de si mismo y buscar todos los placeres en sí mismo.

De ninguna manera me llamo a mí mismo un hombre sabio. Solamente me dedicó a estudiar y seguir a los hombres sabios lo cual es suficiente para mitigar toda la miseria. Estos me dicen que hay que estar en guardia constantemente por los ataques del destino, ya antes de que ellos se acercan, para aceptarlos con tranquilidad. Sólo para aquellos las cosas son duras, si vienen de sorpresa; es más fácil tolerar el destino cuando uno está preparado para todo.

Nunca confié en mi destino, a pesar de que parecía darme placeres: todo lo que se me asignó, lo puso en un lugar donde podría ser tomado de mí otra vez sin que me sacudiera. Mantuve la distancia entre las cosas y yo. Así uno pone al sufrimiento y a la alegría un corazón inflexible.

Yo siempre he creído en lo que todos desean, no se encuentra nada realmente bueno. Sólo encontré vana apariencia, con nada correspondiente adentro. Pero, por otro lado, me parece que también en las cosas que se llaman mal, nada es tan terrible y dura, como nos parecen decir las locuras de las masas.

No es una locura desear tanto, cuando el cuerpo tiene tan poca capacidad? ¿Por qué corres con tanta ansiedad ahora aquí, ahora allí? ¿Por qué acumulan tesoros tras tesoros? Es posible que aumenten sus riquezas, engrandecer sus posesiones, su cuerpo nunca se hará más receptivo. ¿ Así, por qué juntan tantas cosas? No es el tamaño de los posesiones, sino el del espíritu que cuenta.

Es el espíritu que nos hace ricos. Este sin embargo, nos acompaña incluso en la adversidad y el exilio, y siempre tiene abundancia y placer de sus propios bienes. El cuerpo puede ser lanzado por aquí y por allá, la angustia y el sufrimiento puede practicar con él; el espíritu es invulnerable y eterno; a él nadie puede dar la mano.

Preocúpate que la mente controle el cuerpo. Y recuerda que solo el espíritu es admirable y que sólo él sea el líder.«

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)