10. Escuela de la vida

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Hay, según una palabra filosófica »mucho para hacer la vida más agradable y rico, pero sólo uno, lo que hace grande: este es la grandeza de la persona que la vive«. Vivir grande y de acuerdo con su propia personalidad se aprende en la escuela de la vida, en la que los estudiantes se pondrán a prueba por los obstáculos.

Uno debe, como dice Séneca, »aprender el tiempo mientras todavía faltan conocimientos, quiere decir, todo el tiempo que vivas. Especialmente hay que aprender mientras uno vive, cómo uno debe vivir. Con la certeza, que Dios se preocupa por el bienestar y la perfección de las personas, hay que enfrentar las dificultades sin miedo y verlos como un incentivo y desafío y para comprobar nuestra voluntad de superarlos. El buen timonel uno aprende conocer en la tormenta, la idoneidad y la fuerza de la gente, cuando la adversidad cruce su camino.«

El consuelo es que nuestra capacidad de aprender es ilimitada: »Usted puede tomar tanto como desee. Cuanto más se absorbe dentro de ti mismo, mayor será su capacidad. Dios aplica en la escuela de la vida el mismo principio que los profesores con los alumnos: que constantemente exige un mayor rendimiento -- especialmente de aquellos a los que él tiene las más grandes esperanzas. ¿Qué es tan sorprendente entonces, si la guía divina impone pruebas más grandes a la gente con espíritus nobles que a los demás? Pruebas de valentía y pruebas de rendimiento nunca pueden ser gentiles. Por eso debemos mantenernos disponibles al maestro divino porque tiene buenas intenciones con nosotros, y mantenernos disponibles para endurecernos con el destino. Poco a poco vamos estar a la altura del destino y finalmente sentirnos superiores.

Un árbol es sólo fuerte y resistente, cuando a menudo se alborotó por el viento; porque entonces se arraiga más profundamente y siempre está firme allí. Igualmente aprende el hombre a soportar con calma las desgracias del destino.«

Nunca pienses que eres demasiado viejo para aprender algo nuevo, que ya habías alcanzado su plena madurez. Nadie nunca terminó a aprender en la escuela de la vida, nadie no puede ser todavía más perfecto y eficiente, si sólo confía en su fuerza interior.

Marco Aurelio dice de esta fuerza, que es como »un río enorme, que se lleva todas las cosas, por lo cual actúa con sabiduría el que sigue su voz interno y hace lo que el genio divino en el pide. Él hace lo que la filosofía pide y que según su personalidad beneficie su bienestar: el se llene con disponibilidad y tranquilidad con respecto a todo entre virtud y vicio, y sigue la voluntad divina. De esta manera se hace más fuerte que el destino.«

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© (Versión Alemán) Karl O. Schmidt, Drei Eichen Verlag, Engelberg / Schweiz
(Traducción al Español por Jörn Malek)