Demetrio de Falero

Index

1. Sabiduría de los estóicos
2. Séneca como maestro para la vida
3. Esclavo o maestro de las cosas
4. Maestro de una vida serena
5. Vivir muy feliz
6. Seneca y Marco Aurelio
7. Aprender a vivir
8. Cómo convertirse en un maestro de vida
9. La filosofía como el arte de vivir
10. Escuela de la vida
11. Más fuerte que el destino
12. Más valor hacia si mismo
13. Las acciones son decisivas
14. Fortaleza del carácter
15. Necesidades de la vida
16. Que el espíritu sea el líder
17. Enfermedad y autocontrol
18. Intrepidez
19. Vencer la cólera
20. Autoeducación
21. Obsesión de posesiones
22. Aguantar pérdidas
23. Riqueza desde el interior
24. Alegría como fuente de energía
25. Utiliza el presente
26. Asegurarse la felicidad
27. Evite la muchedumbre
28. Amistad
29. La nobleza del alma
30. La disposición determina
31. Convicción y dirección de vida
32. Comportamiento y situaciones
33. Autodirección correcta
34. Resistencias despiertan fuerzas
35. Voluntad, fuerza para el cambio
36. Conocimiento de sí mismo
37. Autoconfianza y confianza en la vida
38. Virtud como aptitud de la vida
39. Serenidad
40. Auto-perfección
41. Etapas de la perfección
42. Valoración correcta de la vida
43. Sabiduría de la vida
44. Sabiduría del camino
45. La Regla de Oro 1
46. La Regla de Oro 2
47. Tranquilidad de ánimo
48. Perspectiva correcta
49. Comportamiento correcto
50. Auto-seguridad correcta
51. Metas de la vida
52. Poder del pensamiento
53. Todo está en el interior
54. El espíritu interno
55. La fuerza interna
56. Aislamiento
57. Auto recogimiento
58. Amamantar el alma
59. Esencialización de la vida
60. Brevedad de la vida
61. El tiempo como ayudante de la vida
62. Más conciencia de la eternidad
63. De la muerte y las pérdidas
64. Superar la muerte
65. La infinidad
66. En el camino a la perfección
67. La vida es eterna
68. Todo es uno
69. Dios en nosotros

Los Sabios

Aristóteles
Crisipo de Solos
Demetrio de Falero
Demócrito de Abdera
Marco Aurelio
Menandro
Nikon "la Metanoite"
Publio Ovidio Nasón
Plotino
Plutarco de Queronea
Ernst Daniel Schleiermacher
Lucio Anneo Séneca
Sócrates

Demetrio de Falero (350 - 282 a. C.) fue un político y filósofo ateniense perteneciente a la escuela peripatética. Su padre, Fanostrato, fue esclavo de Timoteo y de Conón, así que no era de origen noble. Nacido en el puerto de Falero, se educó en el Liceo de Aristóteles con Teofrasto y fue amigo de Menandro, el comediógrafo. A causa de la muerte de Foción, tuvo que ausentarse de Atenas hasta que las cosas se calmaron. Gobernó Atenas durante el periodo (317-307 a. C.), hasta que lo expulsaron cuando en 307 a. C. la escuadra de Demetrio Poliorcetes tomó Atenas, refugiándose primero en Tebas y después al lado de Casandro de Macedonia, para al fin terminar en Egipto, en la corte de Ptolomeo I, quien lo designó como primer bibliotecario de la Biblioteca de Alejandría (ca. 297 a. C.), que tenía dos sedes: una en el Museion y la otra en el Serapeo. Se atribuye a Demetrio Falereo el haber aconsejado a Ptolomeo I la traducción de la Biblia hebrea al griego, la denominada traducción de los Setenta o Septuaginta. Vuelve a caer en desgracia con el rey Ptolomeo II y murió en el exilio después del 283 a. C., como consecuencia de la picadura de una serpiente.

Biblioteconomía

Creó una biblioteconomía basada en la mezcla de dos tradiciones bibliotecarias: la occidental (basada en la organización y las tareas) y la oriental (basada en los aspectos formales).La tradición bibliotecaria occidental recoge los atributos de las bibliotecas de la Academia de Platón y, sobre todo, el Liceo de Aristóteles. El aristotelismo postulaba como eje fundamental de las bibliotecas su conversión en la "memoria del mundo"; es decir, la misión del sabio-bibliotecario residía en reunir todos los libros (en aquella época rollos) que abarcaran la totalidad del saber humano. Para ello, se destinaron fuertes sumas de dinero para adquirir el mayor número de obras. También se legisló por decreto real que todos los barcos que atracaran en Alejandría tenían que entregar todos los libros que llevase a bordo para que fuesen copiados en la biblioteca y, una vez finalizada la tarea, se devolvía a sus dueños los duplicados.

Aristóteles estableció que las bibliotecas también tenían que ser "laboratorios editoriales" o "de texto", es decir, los bibliotecarios tenían que establecer los autores que eran dignos de ser estudiados y, por tanto, sus obras debían ser reproducidas una vez reelaboradas filológicamente.

El aristotelismo también aportó la organización por orden alfabético, desechando el orden cronológico, dividiéndose así la idea de que una biblioteca y un archivo fuesen la misma institución.[cita requerida]

La tradición bibliotecaria oriental que Demetrio adquirió en Egipto se basa en aspectos formales fundamentales como el colofón. Las obras, al componerse de varios rollos, se guardaban dentro de cajas o cestos de mimbre que a su vez se colocaban en estanterías adosadas a la pared o en nichos. De cada caja, colgaba una tableta de arcilla a modo de etiqueta (llamada colofón) donde se escribía el título de la obra, una breve descripción formal del documento que recogía el número de tabletas o rollos que ocupaban y una rudimentaria signatura. Las bibliotecas orientales (Ebla por ejemplo) ya poseían unos catálogos rudimentarios con el fin de inventariar las colecciones y ordenarlas según una metodología muy básica. Fruto de estas dos biblioteconomías, surgirían las listas de materias-catálogos que se cristalizarían en los Pinakes, obra de otro bibliotecario de Alejandría: Calímaco de Cirene.